Wednesday, December 27, 2006

Y de repente un grito

Las mañanas siempre son de granito,
las paredes siempre son débiles frente a los gritos,
y grito de tus gritos y harto de estar harto
y de volver al mismo lugar
y de no saber dónde encontrar los lugares memorizados
me tatuo alaridos en mis brazos

Las tardes siempre son acordes desafinados
en un buen momento, con un sol reluciente,
y volver la vista y tener que ceder otra vez,
y bajar la cabeza y asentir sin ganas de decir que si,
con ganas de negar y no volver
es lo que me hace no regresar
a los lugares olvidados

Las noches siempre son frías
y oscuras cuando no estás,
y la contradicción regresa una y otra vez
y un grito me recuerda a todo lo que no he tenido
y vuelvo a levantarme
y vuelvo a pensar que siempre
se es peor de lo que uno cree
y aun así nadie viene a tender una mano,
un saludo o una sonrisa…un grito

Y las paredes de esta habitación siempre
están vacías y mis manos libres
y aun así me vuelvo a girar y vuelvo a ceder
y asimilo la derrota como una victoria
y cuando lo acepto…
Un grito

3 comments:

acróbatas said...

¿es tuyo? me ha encantado...

un beso!

JoseLuisAndreuBerzosa said...

Me gusta el poema. Creo que te estás sincerando...En cierta manera es como el juego de las muñecas rusas: en el poema te has quitado una concha (envultura) más. Aún así hay demasiadas cosas ocultas. NOs vemos pronto!!

Mai said...

Aqui me tienes!!!!

Dispuesta a comenzar mi paseo por tu blog. Como tú ya hiciste anoche en el mío. En fin... a ver que sorpresas me deparará tu blog.

¡Nos leemos!